
Te sientes "estancada"?
MES GVEGA
1/14/20261 min read
Hay momentos en la vida en los que nada “avanza” como antes.
No porque estés fallando, sino porque la versión que solía empujar, resolver y sostener… ya terminó su ciclo.
A esta etapa solemos llamarla estancamiento.
Pero en realidad es una retirada de energía.
La vida te pide que dejes de operar desde un personaje que funcionó en otro momento, pero que hoy, te desgasta.
Antes:
resolvías rápido
dabas más de lo que recibías
podías con todo (aunque te doliera el cuerpo o el alma)
Ahora no.
Y eso no es debilidad, es evolución.
La transición no se siente luminosa
Se siente confusa.
No hay señales claras.
Lo viejo ya no satisface.
Lo nuevo aún no se deja ver.
Estás entre identidades:
ya no eres la que se sacrifica y,
todavía no encarnas del todo a la que elige con calma
Por eso el cansancio es distinto.
No es falta de energía física.
Es hartazgo de sostener una forma de vida que ya no vibra contigo.
El error más común en esta etapa
Intentar forzarte a volver a ser quien eras.
Exigirte
Compararte
Pero la transición no se atraviesa empujando, sino escuchando.
Cuando no te permites cerrar ciclos, la vida detiene.
Cuando no sueltas la vieja piel, el cuerpo se siente pesado.
Cuando no honras lo vivido, nada nuevo se asienta.
Cerrar también es un acto de poder
Cerrar no es rendirse.
Es integrar.
Es decir:
“Esto fui. Esto di. Esto aprendí. Y ahora elijo algo distinto.”
La mujer que emerge después de una transición no corre más rápido.
Camina con dirección.
No hace más.
Hace mejor.
No se explica tanto.
Se sostiene.
Si estás aquí, no es casualidad
Este espacio existe para personas que están dejando atrás la supervivencia emocional y entrando en una etapa más clara y consciente.
Si este texto te nombró sin juzgarte, es porque estás lista para vivir desde otro lugar.
